domingo, octubre 30, 2005

Los constructores...

Nadie sabe como sucedió. Nadie sabe como terminó. Y muchos ignoran el proceso de desarrollo, otros saben el porqué y otros no. Pero ella lo sabía todo realmente, sin embargo nunca estuvo consciente.

Habrá sido simplemente por indiferencia o debido a una razón desconocida. Pocos lo saben.

También exisitió él. Y él no era algo pequeño, él era alguien, importante en su causa. Dueño de sí mismo y de muchas otras cosas. No como la certeza. Ni como un sueño que se desvanece en las venas sin haber llegado al corazón, ni como una preparación para algo poco exhaustivo. Él pensaba y se cumplía, aunque no siempre. Y es por eso que las excepciones duelen como puñaladas. Y sí alguien no sufre a nuestro lado será aún más catastrófico el asunto y sus consecuencias.

sábado, octubre 29, 2005

Cochinadas así (el mochilón)...

Hay veces en que el aire parece más pesado y raspa la piel el simple hecho de trasladarse, pero oh sorpresa, no es el aire, es el recuerdo de algo doloroso, parece que las personas no han de razonar eso correctamente y de ahí que hechen en cara sus desdichas a un pobre vagabundo en alguna calle perdida, el cual no tiene la culpa de nada, más que de estar ahí en el momento, tratando de sobrevivir a otra desdicha, vaya a saber cual, comiendo no se sabe que y pensando en su juventud hace ciertos años ya.

La noche del interno..

Tal vez Mario se enfade por esto, pero el hecho de que esté muerto le resta vital importancia.

No fue un error haber matado al Bucles, fue un error haber intentado matar a algo que brilla intensamente aún y con el olvido.

Y si Mario se enfada conmigo pondré a la Muerte entre nosotros y ésta se sentirá culpable por su negligencia... y tengo ganas de acariciar tu alma hundida y llorar toda la noche como un niño al que le quitan su felicidad.

Siempre llega alguien más... pfffff, el Bucloso la quiere a ella.
Es necio el Bucloso.
El Bucloso siempre gana.

miércoles, octubre 26, 2005

Spleen

De alguien, mío vaya.