jueves, noviembre 10, 2005

Permitir entrar la tinta al corazón que late como queriendo llegar al este, por allá por donde se asoma el sol y por donde se asoman muchas cosas es algo inútil y vano, incuso podría decir que siempre hemos hecho semejante insensatez sin que nos lleve a algún lado.

Bendita vanagloria de nosotros mismos!

Podrás mencionarme tu opinión y tu diversión, si hace falta también rutina la dirás, lo que no puedo ni podré saber es como cae tu tinta sobre la piel de lo que debe ser creado, sobre lo que me incumba a mí, porque yo ya me he ocupado de dichas actividades y por ley todo debe emparejarse para que no existan diferencias entre lo que es y lo que se esconde.